Georges Perec 

Georges Perec (1936‑1982) fue un escritor francés reconocido por su innovación literaria y su participación en el grupo Oulipo, dedicado a experimentar con restricciones formales en la escritura. Su obra combina humor, juegos de lenguaje y reflexión sobre la vida cotidiana y la memoria. Entre sus libros más destacados se encuentran La vida instrucciones de uso (1978), Les choses (1965) y Un hombre que duerme (1967). Perec es considerado uno de los autores más creativos del siglo XX en la literatura francesa, famoso por su capacidad de mezclar experimentación formal con historias humanas y cercanas.

Movimiento literario: Nouveau Roman

  • El nouveau roman o “nueva novela” surgió en Francia en los años 50‑60 y cuestionaba la novela tradicional.

  • Se caracteriza por centrarse en los objetos, los detalles y la percepción, en lugar de en la trama o la psicología profunda de los personajes.

  • En esta obra, Perec desplaza la acción hacia lo cotidiano y lo absurdo, mostrando situaciones triviales con un lenguaje muy cuidado y original.

Influencia del Oulipo

  • Perec pertenecía al Oulipo (Ouvroir de littérature potentielle), un grupo de escritores que experimentaban con restricciones y juegos formales en la escritura.

  • En esta obra, el lenguaje se vuelve lúdico y estructural: los detalles más pequeños (como el ciclomotor del título) son tratados con importancia desproporcionada, y el absurdo y la sátira crean un efecto humorístico y reflexivo.

  • La obra mezcla humor, experimentación lingüística y crítica social, jugando con la forma sin depender de una trama lineal.

Valoración personal de la obra

Es como si tuviéramos que estudiar la vida real a través de una lente llena de humor y absurdo aquí. Perec convierte lo aparentemente trivial (un ciclomotor olvidado, conversaciones ridículas, pequeños incidentes) en algo significativo, divertido e incluso reflexivo. La trama de la novela no es convencional, pero no desvía la atención de su obra; al contrario, proporciona un sabor de la inventiva y estilo del autor al jugar con el lenguaje de una manera que aún tenemos que descubrir. Y lo que más me afecta es cómo mezcla sátira, crítica social y experimentación formal sin parecer pretencioso en su escritura. Es un libro corto, ágil y entretenido que deja a los lectores con la sensación de haber disfrutado de un maravilloso juego literario, en el que lo cotidiano se convierte en protagonista e invita a cada uno de nosotros a ver las cosas con ojos diferentes.